Iniciamos este recorrido en el año 1933, el más antiguo en color y creación artística que se conserva en el Archivo Histórico Municipal de Linares. Existen programas anteriores, como el de 1879, pero carecen de la belleza visual de los que aquí mostramos. Desde mediados de la década de 1920 la casa ‘Litografía-Tipografía Hija de José Ortega’, de Valencia, se encarga de realizar la publicidad de distintas ferias en España. Ya en nuestra ciudad contaba con un representante, Luis Milla Crespo, por lo que no nos extraña que en 1933 el Ayuntamiento se decantara por esta empresa. El programa de feria de este año nos presenta una mujer con traje de gitana que porta un sombrero cordobés en la mano y otro que es arrojado a sus pies, como se solía hacer a los toreros tras realizar una gran faena taurina. Hablando de plaza de toros, vemos como en segundo plano la que aparece es la de Valencia. El único elemento, pues, que relaciona el programa con nuestra ciudad es el lema de la parte superior y el escudo. El artista de esta obra, probablemente fuera el valenciano Miguel Martínez Verchilí. Al igual que en años anteriores, se opta por un programa de la casa ‘Litografía-Tipografía Hija de José Ortega’, de Valencia. No obstante, parece que el programa de mano ofertado por Luis Milla Crespo, representante de la casa Ortega en Linares, difiere del que al final se seleccionó. El programa original se centraba en una mujer sentada al borde de un muro, ataviada con mantón de Manila que le cubre todo el cuerpo y dando la espalda a lo que parece representar un espectáculo taurino. La imagen finalmente seleccionada es la que mostramos. Dos mujeres vestidas para la ocasión, que parecen disfrutar de una corrida de toros, con el capote de paseo de uno de los toreros sobre la reja de su palco; una de ellas parece mirarnos fijamente mientras agita su abanico con detalles taurinos; la segunda mujer, con mantón de manila negro, parece absorta en la faena del torero. El autor de este magnífico programa no es otro que el afamado cartelista valenciano Ruano Llopis. Este programa se reutilizará, en 1983, como cartel anunciador de la feria. Aunque en 1939 se celebró la Feria de Linares, no sabemos si el Ayuntamiento realizó programa oficial de festejos. Sin embargo, sí sabemos que por parte de los comerciantes se confeccionó uno. Deberemos, no obstante, esperar un año más para poder ver este magnífico programa. Magnífico, no por la decoración o la temática, que es nula, sino por el material utilizado y por su lugar de realización. La portada, con ser simple, muestra los datos típicos: leyenda, año y fechas; mientras que en la parte posterior podemos ver que la empresa encargada de su impresión es la ‘Fábrica San Gonzalo’ de Linares y la estampación de una gran águila, símbolo de la dictadura franquista. El material utilizado es el caro y escaso papel metalizado de aluminio, por lo que nos encontramos ante uno de los programas más raros y curiosos de los que jamás se han hecho en y para Linares. Nuevamente nos encontramos con un ejemplo de cartel ‘tipo’ de la casa ‘Litografía-Tipografía Hija de José Ortega’. Como vemos, es un programa carente de lo que podríamos llamar ‘espíritu linarense’, al no mostrar nada especial que nos indique que estamos hablando de la Feria de Linares, salvo el escudo y el lema de su parte inferior. El tema se basa en dos prototípicas mujeres ataviadas con típicos trajes de faralaes. Una de ellas, con traje azul, parece tener la vista fija en nosotros, mientras su compañera parece estar mirando hacia otro lado; las acompañan unos globos de colores, que rompen el amarillo imperante, y unas guirnaldas rojas enlazadas a unas columnas verdes, que podemos observar en la parte inferior derecha. Este parece ser el último año que Litografías Ortega se encarga de realizar la publicidad oficial de la Feria de Linares, aunque sus carteles y programas seguirán siendo típicos en las tardes de feria taurina. Este año nos encontramos ya con las bases de un Concurso para confeccionar el Cartel de la Feria y Fiestas de San Agustín. En él se establecen los criterios de participación, número de tintas, tamaño, lema (Linares. Feria y Fiestas de San Agustín. 1942) y el premio de 1.500 pesetas de la época. El anuncio, como se irá realizando año tras año, será remitido a ayuntamientos, círculos artísticos, etc. De entre los diez proyectos recibidos, expuestos en el Casino de Linares, se selecciona el que lleva por título ‘El Bolero Andaluz’, del dibujante Donato Lobo García, de Badajoz, el cual cometió un error en el escudo que debió subsanar después. Esta es la imagen que se representará en el Cartel Oficial. Mención especial y 500 pesetas obtuvo Pablo Huertas Sendín, de Zamora, con su proyecto ‘Perrimplim’que es seleccionado para ilustrar el programa de mano. En él, preside el conjunto, entre sombras, la Casa del Torreón, flanqueada por las atracciones típicas de feria. En el centro y ocupando el primer plano se representa una pareja bailando; el personaje femenino es utilizado como pantalla donde se proyecta una escena taurina. Es este año donde parece producirse lo que a la larga se transformó en tradición, es decir, el modelo con el que se confeccionó el cartel mural del año pasado se estampará en los programas de mano de este año, y a la inversa, el que sirvió como programa de mano pasaría a convertirse en el cartel oficial de feria. Así, la empresa encargada de la impresión de carteles y programas, Litográfica Arte, de Madrid, realizó la impresión como programa, de la ganadora del concurso del año anterior: ‘El Bolero Andaluz’, del dibujante pacense Donato Lobo García. Ya subsanado el error en el escudo de Linares, representa, en una noche estrellada, a dos jóvenes ataviados con un traje típico español, que no andaluz, bailando en torno a un farol. En la esquina inferior vemos la fachada del Ayuntamiento de Linares, que probablemente sea un motivo que Lobo importa de entre las muchas postales que circulaban con imágenes de Linares. Vuelve a realizarse el Concurso del Cartel Anunciador para la Feria y Fiestas de San Agustín en 1944. Observamos que se produce una bajada considerable en la cuantía de los premios; el primer galardonado obtiene 1.200 pesetas y el segundo la mitad. Los doce proyectos presentados fueron expuestos en la galería principal del Ayuntamiento de Linares. El ganador de este año, convertido como tal en cartel anunciador, fue Manuel Serrano Cuesta con su ‘Bronce Gitano’; el segundo premio lo obtuvo Pablo Puertas Sendín, con ‘Alegrías’. Una mención especial recayó en Diego Marcos Fuentes, con ‘Excelsi’. Curiosamente, éste último, por decisión del jurado, fue utilizado para ilustrar el programa de mano de este año 1944. En él apreciamos una pareja de giennenses. Él vestido de ‘chirri’ y ella con traje de cola amarillo y peineta con encaje, ocupando el centro del cartel. Elementos arquitectónicos como San Francisco y la Casa del Torreón aparecen en un segundo plano. Lo que verdaderamente nos llama la atención, en esta imagen, es la utilización, por primera vez, de una guitarra española y cómo se emplea la base de un conjunto de chimeneas -representando la industria minera- para disponer el escudo de la ciudad del plomo, Linares. Nuevamente, la obra de Pablo Puertas Sendín es elegida como imagen para el cartel oficial de la Feria de Linares en 1945. Con su obra ‘Alegrías’, que fuera ganadora del segundo premio en 1944, podemos apreciar, por primera vez, la utilización del Paseo de Linarejos como tema central de una obra; unos globos con dibujos alegóricos a los actos que se celebran en feria (corridas de toros, carreras de camareros, competiciones ciclistas, bailes y fútbol) llevan un escudo de Linares a un cielo estrellado, iluminado por unos coloristas fuegos artificiales. El programa de mano es el ganador del concurso de carteles de 1944, del autor Manuel Serrano Cuesta. Con el título de ‘Bronce Gitano’ rinde homenaje a la bailarina y cantante Custodia Romero que, aun siendo natural de Baeza, pasó tiempo en Linares al parecer recibiendo clases de Enrique ‘El Jorobado’. Del mismo modo, Custodia Romero, sería llamada a convertirse en una de las musas del pintor Julio Romero de Torres. La sensualidad de esta obra, de Serrano Cuesta, nos llama indiscutiblemente la atención. La firmeza de las curvas y el ceñido traje de la bailarina, hace que nos sorprenda el fallo del jurado de un concurso en plena opresión y censura de la dictadura franquista. Acompañando a tan sensual figura aparecen, en la neblina, la Ermita de Linarejos y el Ayuntamiento de Linares. Se conforma nuevamente el Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín en 1946, participando un total de once proyectos. El primer premio, dotado con 1.200 pesetas, fue para ‘Bulerías’, de Guillermo Puya Zorita, del regimiento de infantería de Lepanto y residente en Córdoba. Será el cartel mural de esta feria de 1946. El segundo premio se declara desierto y el jurado reparte el importe del mismo entre las obras ‘El trabajo ennoblece’, de Alejando Monteagudo Alcázar, de Linares, y ‘Ciri’, del madrileño Juan Cuevas Martínez. El programa de mano de este año será, no obstante, ilustrado con otra obra no premiada en el concurso, 'Petenera'. que curiosamente también es de Guillermo Puya Zorita. Por peteneras parece que baila esta joven muchacha de piel muy morena, que contrasta con los colores rojo de sus alhajas y el amarillo de su traje, tal vez en alusión a la bandera española. Como en años anteriores utilizan un edificio representativo como lo es la Ermita de Linarejos. Esta es la primera vez que vemos el típico escudo de Linares, presidiendo el lema: 'Linares Feria y Fiestas de San Agustín'. Para cartel oficial de la feria de Linares en 1947 se escoge la obra, ya citada, ‘Ciri’, del madrileño Juan Cuevas Martínez. Esta obra fue destacada con un premio especial, al declararse desierto el segundo puesto del Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín de 1946. El cartel tendría una fama inusitada al coincidir la feria de este año con la muerte de ‘Manolete’. En 1997 se volverá a retomar la mencionada imagen. Respecto al programa de mano observamos que es, nuevamente, una obra de Guillermo Puya Zorita, que lleva por título ‘Bulerías’. Llama la atención la ruptura de la idea tradicional de movimiento que hemos observado en programas anteriores, donde la mujer suele aparecer bailando sola o con un hombre. En este caso serán dos las mujeres bailando y una de ellas parece asumir un rol masculino, al estar vestida con traje campero, y sujetar a su compañera. Una vez más aparece la Ermita de Linarejos como elemento arquitectónico que otorga a la obra el toque linarensista. Pasados dos años, se vuelve a organizar el Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín. Corre 1948 y concurren catorce proyectos. El aumento de participantes, tal vez, fue causa del aumento económico de los premios. Manuel Serrano Cuesta se alzará ganador con ‘Amazona’, dotado con 2.000 pesetas. Su obra se convertirá en cartel oficial de la Feria de 1948. El segundo premio, y dotado de 1.000 pesetas, recae en Guillermo Puya Zorita que nuevamente da el nombre de ‘Petenera’ a su obra. El jurado vio oportuno premiar otras dos obras más: ‘San José’, del linarense Manuel Gutiérrez García, que ilustrará el programa de mano en 1952, y ‘Cita’, del malagueño Luis Ramos Rosa. Ambos recibieron un accésit de 500 pesetas. El programa de mano de este año es, por tercera edición consecutiva, obra de Guillermo Puya, segundo premio del concurso de este año. Vuelve a repetir tema al representar una mujer bailando, similar a una de las bailarinas del programa de 1947. Del mismo modo, este año se utiliza por tercera vez consecutiva la Ermita de Linarejos como elemento representativo de Linares, que no volverá a aparecer hasta el programa de 1953. Por primera vez aparece el Polideportivo San José como elemento de un programa de feria, aunque no es tratado como elemento central y  aparece acompañado de innumerables naves y chimeneas, que reflejan la industria linarense. Sobre estos elementos se levanta un hermoso caballo negro que, a paso lento, es llevado por una amazona, ataviada con una gran falda roja y un sombrero calañés, típicos en Huelva. Esta obra de Manuel Serrano Cuesta, ‘Amazona’, representa un cambio palpable con respecto a los programas anteriores. Transmite firmeza, seguridad y avance de la ciudad del plomo. El cartel mural de este año no lo ocupó, como venía siendo tradicional, el que en 1948 fuera programa de mano, ‘Petenera’ de Guillermo Puya Zorita. Su lugar lo ocupará una obra del pacense Donato Lobo García, con su obra ‘Siluetas de otros tiempos’. Aunque no se realiza el concurso de carteles este año, como venía siendo habitual, no nos quedamos sin cartel, ni sin programa de mano. El Cartel oficial parece ser, según la prensa provincial, ‘Petenera’ de Guillermo Puya Zorita, programa de mano de 1948 y segundo premio del Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín del mismo año. La imagen del programa de mano fue para ‘Siluetas de otros tiempos’, de Donato Lobo García, que participó con este proyecto en el concurso de 1948. En él vemos a una pareja de bailarines, ataviados con trajes, que difieren bastante de los de “chirri” y “pastira”, típicos en la provincia de Jaén. Por su indumentaria recuerdan más a una pareja rondeña y por su baile a una jota serrana. A sus pies vemos una minúscula población que celebra su Feria frente al Ayuntamiento, donde no faltan las típicas atracciones y una carpa de circo. Como elemento curioso vemos que el autor parece que obvió el escudo de Linares. Este hecho vuelve a repetirse en los programas de 1963, 1964, 1976, 1987 y 1990. Sin desatar la mala suerte, trece fueron los proyectos presentados al Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín en 1951. El primer premio, dotado con 2.000 pesetas, fue para Álvaro Folch Aznar, de Baeza, con su proyecto titulado ’Manolita’: una mujer, de la que sólo vemos los ojos y su grandiosa peineta, ya que esconde el rostro tras un abanico decorado con temas taurinos. Este mismo tema es el que, treinta y siete años después se representará en el cartel oficial de 1988. El segundo premio, agraciado con 1.000 pesetas, es para el pintor y decorador Diego Marcos, de Jaén, con su proyecto ‘Prometo’, que representará el programa de mano de este año. La luz eléctrica, representada por un rayo en la esquina superior derecha, aparece como uno de los elementos principales de la composición; una mujer con traje de gitana, que podría ser nuestra particular 'Prometea', parece ser la responsable de la iluminación de unos cercanos faroles, tal vez en referencia a los contínuos cortes de luz que por esos años sufría la población. A sus pies vemos un enorme escudo de Linares, atravesado por varios trenes, posible alegoría ferroviaria a los muchos visitantes que por Feria recibía Linares a través de este popular medio de transporte. En lugar de utilizar el cartel anunciador de 1951, ‘Manolita’, de Álvaro Folch Aznar, como programa oficial, se optó por recuperar la obra de Manuel Gutiérrez García que llevaba por título ‘San José’. Dicha obra recibió una mención especial en el Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín de 1948. Como vemos, se utiliza, al igual que en la obra premiada de Manuel Serrano Cuesta en 1948, el novísimo edificio polideportivo de San José. La construcción de dicho espacio deportivo, en la posguerra, sirvió como símbolo propagandístico, conjuntamente con el yugo y la flechas, de la dictadura franquista. Otro elemento iconográfico destacado es el ‘lanzador de peso’, obra escultórica de Francisco Palma Burgos, realizada en 1946. Para concluir, vemos que el toque festivo lo dan dos bailarines, un hombre y una mujer, ataviados con ropa flamenca y campera, que parecen arrancarse al son de una imaginada guitarra. El cartel oficial de este año es ‘Prometo’, de Diego Marcos, a su vez programa de mano del año anterior. Se presentaron diez proyectos para el Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín de 1953. Sin unanimidad en el jurado se declaró ganador a Manuel Serrano Cuesta, con su proyecto ‘Olé’, entregándosele 3.000 pesetas y el honor de ser cartel anunciador de la presente Feria. El segundo premio, imagen del programa oficial de este año de 1953 y dotado con 1.000 pesetas, fue para Diego Marcos con ‘Luz y Color’. Se vuelve a repetir la tendencia a representar un edificio típico linarense en la neblina, la Ermita de Linarejos, y junto a ella la figura de una mujer con traje de faralaes que baila. La innovación aparece en forma de lienzo taurino. Un torero estilizado realiza una ‘manoletina’ a un hermoso toro negro, en claro homenaje al recordado ‘Manolete’. De indiscutible belleza, la obra de Manuel Serrano Cuesta, ‘Olé’,  fue ganadora del Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín en 1953. En ella vemos a una monumental mujer vestida de campera que baila con un hermoso sombrero cordobés en su mano; el 'tablao' sobre el que baila no es otro que la arena de la Plaza de Toros de Linares, donde destacan las reformas realizadas por el propietario del coso, Bernardino Jiménez Indarte, que dotó a la plaza del aspecto actual. La ‘Puerta Grande’ se encuentra cerrada en espera de las faenas gloriosas de los toreros en Feria. No se olvida Serrano Cuesta, tampoco, de escoltar las imágenes centrales con unas estilizadas chimeneas, recuerdo de la industria minera linarense. Doce proyectos se presentaron al Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín de 1955. Entre los lemas elegidos llaman la atención ‘Noche de San Agustín’, ‘ Alegrías elevadas’ o ‘ Piropo’; pero el ganador será el madrileño Pablo Coronado con ‘Mensaje’, dotado con 3.000 pesetas y cartel oficial de la feria de este año. El segundo premio, de 1.000 pesetas, es para Manuel Serrano Cuesta, con ‘Madroñera’, que se encargará de ilustrar el programa de mano de este año 1955. El jurado otorgó un accésit  de 500 pesetas a Miguel Salmerón Pellón, profesor de dibujo de la Escuela de Formación Profesional de Berja (Almería), con su obra ‘Cartel de Feria’. Volviendo al programa de mano, en él destaca una exuberante mujer morena con un ceñido traje de gitana rojo. El título de la obra está claramente definido por el adorno de madroños que cubren la peineta, sin olvido del mantón de manila y el abanico, esquemáticamente decorado, que porta en sus brazos. No posterga, el autor, la referencia a la feria taurina con un recuerdo a Manolete y su ‘manoletina’; también hay referencias en la obra a diversas atracciones y diversiones de la feria como son carpas y noria. Para concluir, advertimos el interés de Serrano Cuesta en señalar el carácter minero de Linares. Para ello dota a sus obras, menos en ‘Bronce Gitano’, de la presencia de estilizadas y robustas chimeneas. El cartel oficial de este año es ‘Madroñera’ y presenta una errata. Parece ser que la imprenta se confudió de nombre y en vez de poner Manuel Serrano puso Ángel Serrano. El programa de mano de 1956, que aquí vemos representado, es obra de Pablo Coronado y lleva por título ‘Mensaje’. Tiene varias peculiaridades, pero entre todas destacamos que es el primer proyecto ganador que utiliza el negro como color predominante en la obra; dicho color facilita el juego de contrastes entre el amarillo del traje de gitana y el blanco de la paloma. Otra peculiaridad que contiene es el gesto regio, serio, casi molesto que transmite la gitana. De hecho, contrasta con los que hemos ido viendo en anteriores programas, y no debemos olvidar que, mayoritariamente, se utiliza a una mujer como reclamo e imagen de alegría, simpatía y picardía en una feria. Escaso fue el número de participantes del Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín en 1957. De los nueve proyectos presentados ninguno llegó al nivel exigido por el jurado. De entre ellos destacamos que dos, de estos proyecto presentados, tuvieran como tema el cante de las minas, la 'taranta’. Por parte del jurado se optó por recuperar dos proyectos del Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín de 1951. Los elegidos fueron ‘Fin de Feria’, de Luis Ramos de la Rosa, para cartel oficial de este año 1957. El autor representa una pareja a lomos de una mula ricamente engalanada; el joven, sobre el cual se apoya una risueña mujer, con traje de gitana, sujeta el escudo de Linares con su mano izquierda mientras que con la derecha gobierna las riendas. ‘Color’, obra de un autor anónimo, es el proyecto utilizado en el programa oficial de mano de 1957. Una mujer vestida con un traje de gitana de lunares (es la primera vez que no se utiliza el traje liso) parece torear, con la bata de cola, un toro negro que embiste levantando la cabeza. En la parte inferior izquierda se representa, en alusión a la minería, unas chimeneas y la Iglesia de Santa Bárbara. Tras declarar desierto el Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín en 1957, la Comisión de Festejos del Ayuntamiento de Linares se encarga de buscar proyectos presentados en convocatorias anteriores. La elección para el programa de mano de este año es la obra ‘Pandereta’ del madrileño Antonio Meneses Fernández-Miranda, que participó en el Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín en 1951. Una pandereta que parece olvidada en el fragor del baile, es el tema central de la obra de Meneses. Junto al instrumento, decorado con temas taurinos y madroños de colores, aparece una copa de fino que paciente espera el retorno de la joven que baila, de la cual solo intuimos su sombra reflejada. El cartel mural de este año es realizado por el ilustre pintor y muralista Francisco Baños. El pintor Paco Baños, cuya historia esta íntimamente ligada a Linares, fue uno de los primeros en representar al torero Manuel Rodríguez Sánchez ‘Manolete’ en su lecho de muerte. Esta imagen hizo que el jovencísimo Paco Baños fuese conocido a nivel mundial. Doce años después el artista rinde, nuevamente, homenaje al diestro cordobés con esta magnífica obra. Un torero rojo, como roja era su sangre, aparece erguido y con la mirada perdida, tal vez buscando la gloria que consiguió en la llamada ‘Época de Plata del Toreo’. La presencia de elementos distintivos de la mina, tan típicos como el carburo, el barreno y el casco minero, no hacen más que relacionar al torero con la ciudad que lo vio morir un 28 de agosto de 1947. El cartel mural de este año es realizado por José Ojeda Carmona. Parece que este año no se realizó el tradicional Concurso para confeccionar el Cartel de la Feria y Fiestas de San Agustín. Poco sabemos del cartel anunciador por lo que analizaremos el único dato disponible: el programa oficial de mano. El autor es José Ojeda Carmona. El tema elegido es una espléndida mujer morena ataviada con traje de gitana, rojo de lunares negros, junto con un mantón de manila, abanico, un collar y un conjunto de peinetas y pendientes. La figura observa desde un balcón enrejado las vistas de los jardines de Santa Margarita y tras ellos el monumental coso taurino de Linares. Un tanto descontextualizada, sin embargo, aparece la torre de Santa María, en la parte superior derecha. Por su calidad será también seleccionado para formar parte del programa de mano de 1963, en homenaje a Manuel Serrano Cuesta. Otra vez vuelve a celebrarse el Concurso para confeccionar el Cartel de la Feria y Fiestas de San Agustín. En esta ocasión, 1961, el ganador es José Luis Alvarado Rus. Una de sus obras, sin título,obtendrá el merecimiento de convertirse en cartel oficial de esta feria. El programa de mano recaerá en el segundo premiado, ‘Mercedes’, del ubetense Emilio Sánchez Fernández, autor también de algunas de las ilustraciones interiores del programa. El tema del mismo es rompedor, ya que es la primera vez que un elemento destinado a la diversión, como es una ‘noria’, es utilizado como figura central. Cierto es que antes de 1961 podemos ver norias en otros programas de mano – en los años 1942 y 1955- pero le debemos a Emilio Sánchez fijar una ‘gran rueda vertical con góndolas que oscilan al girar el eje central’, como elemento principal de la Feria de Linares. Lamentablemente, desde hace ya cerca de una década los linarenses no pueden vivir ese efecto que el célebre Orson Welles recoge en su película ‘El tercer hombre’: que desde arriba ve a las personas como hormigas. La noria parece que ha sido olvidada en pos de nuevos cacharros, pero tal vez los más románticos sigan escuchando el rechinar de las cabinas y viendo su silueta iluminando las noches de Feria. Desde este año también es ya frecuente encontrar en la prensa provincial imágenes del cartel oficial de la Feria de San Agustín. En 1962 se utiliza la ya comentada obra de Salvador Sánchez Fernández -que un año antes fue utilizada como programa de mano- para imagen oficial del Cartel de Feria de Linares. Para ilustrar el programa de mano de este año se utilizó el ganador del Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín de 1961. Nos referimos a la obra de José Luis Alvarado Rus. En su proyecto nos muestra una perspectiva del Paseo de Linarejos que nos dirige a un cielo azul, guiados por una incorpórea guitarra española (en clara alegoría al instrumento que alegra la Feria y que lleva el nombre de Linares por medio mundo de la mano de Andrés Segovia) en la que se posan dos claveles, uno rojo y otro blanco. En la parte inferior se representa, en tono sombrío, los árboles que decoran los laterales del Paseo de Linarejos; la única luz que rompe la oscuridad es la proyectada por las cientos de bombillas blancas que parecen delimitar el camino del ferial. El Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín de 1963 parece que se inspiró en las atracciones, con un gracioso niño torero de amarillo montando a lomos de un caballo de tiovivo, negro con crines rojas. Su autor fue ‘Rodríguez’. Cuarenta y seis años después vemos detalles parecidos en la obra del linarense Antonio Jesús Jerez, ganador del Concurso de Carteles de Feria de Linares en 2009. Respecto al programa de mano destacamos que en él podemos ver representados los Carteles Oficiales de distintos años, realizados por uno de los mejores cartelistas andaluces. Hablamos de Manuel Serrano Cuesta, giennense fallecido en este año de 1963, que fue compañero de pintores tan destacados como los también giennenses Rufino Martos, Antonio Povedano, o Rafael Ortega. La Comisión de Festejos del Ayuntamiento de Linares no podía dejar pasar la oportunidad de brindarle un recuerdo a uno de los hombres que dotó de imagen a nuestra emblemática Feria. Entre los carteles de feria que ilustran el programa reconocemos sus primeros premios en el concurso: ‘Bronce Gitano’(1944), ‘Alegrías’ (1945), Amazona’(1948),‘Olé’(1953) y ‘Madroñera’ (1956). Junto a ellos aparecen ‘Bolero Andaluz’ de Donato Lobo García, ganador del primer concurso en 1942, ‘Luz y Color’ de Diego Marcos, ganador en 1954 y por último el cartel de 1959 de José Ojeda Carmona. El resultado del Concurso para confeccionar el Cartel de la Feria y Fiestas de San Agustín de 1964 dio como ganador al sevillano J. Álvarez Gámez, con su proyecto ‘Símbolos’. Representa a una hermosa gitana, que recuerda por la pose al programa de mano de 1946, de cabellos negros, que parece bailar al son de una sevillana. Al igual que se hizo con el Diario Jaén en 1961, se intentó publicitar la imagen del cartel premiado, esta vez en el ABC, pero el alto coste de esta pretendida publicidad desanimó al Ayuntamiento. La falta de calidad fue la tónica predominante en el concurso por lo que se declaró desierto el segundo premio. Mención especial reciben ‘A la Feria’, del cordobés, José Ojeda Carmona y ‘Marcero’, del linarense, José Rodríguez Méndez. El programa oficial utilizó la portada y contraportada del mismo para pregonar los ’25 años de Paz’. Un pequeño municipio, apenas perceptible en la parte central del programa, parece amenazado por unas oscuras aguas que lo rodea; una explosión simboliza el elemento que las aleja. El cuadro de ‘Alfredo’ parece querer representar cómo la explosión, alegoría de la dictadura, alejó el peligro de las poblaciones, y del mismo modo generó el progreso de una ciudad, recogido en las fotografías de José Espejo Paredes (1925-2011). La imagen del cartel oficial de 1965 es la realizada por Ricardo Anaya Gómez, ganador del Concurso para confeccionar el Cartel de la Feria y Fiestas de San Agustín de este año. De este mismo concurso sale la imagen que representará el programa de mano. Su autor es ‘Gadel’. La temática es original, simpática y muy sencilla. En lo alto de un cohete, un alegre personaje, disfrazado de torero, cruza el cielo, portando en una mano una bota de vino decorada con unos esquemáticos temas taurinos; con la otra mano parece señalarnos las atracciones que podemos encontrar en la Feria. El segundo personaje es una sonriente cara ataviada con sombrero cordobés que parece representar el incesante sol que acompaña nuestra calurosa feria agosteña. Aunque la tintada del programa que mostramos es predominantemente azul y roja hemos constatado la presencia de ejemplares donde el rojo es sustituido por blanco. El modelo con el que se confeccionó el cartel mural del año pasado se estampará en los programas de mano de este año, y a la inversa, el que sirvió como programa de mano pasaría a convertirse en el cartel oficial de Feria. Por lo que el programa que mostramos es la obra del conocido cartelista cordobés Ricardo Anaya Gómez que, desde 1947, comenzó a especializarse en carteles de Semana Santa. Suyos son muchos de los carteles de Sevilla, Cádiz, Almería y un largo etc. Tal vez esa especialización hace que dote a la mujer morena, que parece invitarnos a acudir a la corrida de toros próxima, de un toque de imagen procesional. Ataviada con zarcillos y con un capote de mano, ambos en tonos verdes y dorados, cualquiera podría confundirla con una procesional imagen mariana, salvo que en vez de llevar corona, luce en su cabeza un sombrero cordobés, más propio de la feria. En el cartel de 1965 aparece la firma del autor en la parte superior izquierda; en el programa de 1966 se eliminó. Respecto al cartel oficial es el realizado por Gadel  que, como quedó dicho, fue utilizado como programa del año anterior. Se cumplen veinte años de la muerte de Manuel Rodríguez Sánchez ‘Manolete’, en Linares. Se ha escrito y descrito en múltiples ocasiones la cogida y posterior muerte, en el Hospital de los Marqueses de Linares, del torero. Pero el elemento que evoca todo lo sucedido es la entrada de aquel fatídico día 28 de agosto de 1947. El programa de Feria de este año, supuestamente realizado por Pedro Díaz Delgado, es un montaje con la fotografía de la entrada utilizada como símbolo de la corrida. Muchos fueron los aficionados que la recortaron del programa de mano y a día de hoy todavía es reconocible aquella general de Sol y su asiento número 58, expuestas en multitud de paredes de peñas taurinas y casas particulares. El monumento que se levantó para ser orgullo de nuestro pueblo, y hasta no hace mucho fue el pórtico de entrada a nuestra ciudad, fue obra del escultor Víctor de los Ríos. En 1968, cuando el potencial económico de las minas se encontraba en horas bajas, es el momento elegido por las autoridades para alzar este monumento a los hombres, mujeres y niños/as que pasaron su vida dependiendo de la mina. Como homenaje, el cartel de feria plasmará este año la figura hecha en piedra del hombre-símbolo de esa dura y arriesgada profesión. El autor del mismo fue José María Gorospe, vicepresidente del Grupo de Educación y Descanso de OLMESA (Oleo Metalgráfica del Sur) en 1969. Según el propio Gorospe, ‘este cartel consiste en lo siguiente: como fondo una vista de la plaza de toros de Linares, con una salida triunfal de esas tardes rojizas de sol, de calor, reflejado en el publico… y en primer término el monumento al minero trabajado en tonos grises’. El mismo autor colaboraría también en las viñetas del interior del programa. El genial guitarrista linarense Andrés Segovia entusiasmó al público de medio mundo con sus innumerables conciertos. Parecía sorprendente que la figura de un linarense que, en palabras de Pérez Comendador, estaba entre Beethoven y Goya, levantara al público de un inmenso escenario nada más que con los sones de su guitarra. Esa guitarra, autografiada, es el elemento con el que José María Gorospe, ‘Goros’, rinde un merecido homenaje al hijo predilecto de Linares. Alberto López Poveda, biógrafo del músico universal, comparó este cartel de la Feria de 1969 ‘con esa guitarra mágica que recorre todos los paralelos y meridianos del mundo’. Como una curiosidad más destacamos que el año aparece sobrescrito en un pentagrama musical. El eje central del cartel-programa de Feria de este año 1970 es el avance que mueve Linares. Por ello, es manifiesta la presencia de alusiones a la industria linarense. La técnica utilizada es un collage donde se utiliza una fotografía del bajo relieve en piedra, que representa la entrada de varios trabajadores a la legendaria mina de ‘Palazuelos’. Un gran engranaje dorado ocupa la parte central, señal de que el eje histórico de Linares sigue centrado en su riqueza minera, aún con la presencia compartida de las naves de Metalúrgica ‘Santana Motor’. Los únicos elementos festivos que vemos son la gran noria y los fuegos artificiales iluminando la noche linarense. El autor es José María Gorospe ‘Goros’, que había sido el encargado de ilustrar los dos años anteriores la Feria de Linares. Otro elemento curioso que contiene el programa es el escudo de la ciudad que altera la disposición de su lema. Muy comentado por la prensa provincial del momento fue el curso de serigrafía organizado, especialmente, para la realización de programas y carteles en 1971. La imagen seleccionada para ilustrar la Feria de este año fue realizada por M. Gutiérrez. Su proyecto representa una antigua imagen del pasado, cuando en la feria de Linares era normal ver a hermosas y engalanadas mujeres acudir a actos sociales, corridas de toros, o pasearse sentadas sobre sólidas carrozas tiradas por hermosos corceles, participando ocasionalmente en desfiles por las calles aledañas al recinto ferial. En segundo plano de la composición observamos el acceso principal a los hermosos jardines de Santa Margarita, pulmón verde de las agosteñas tardes linarenses. Por último, señalamos también la presencia, esbozada, de la fuente principal donde se encuentran los bustos de los Marqueses de Linares. Un 27 de junio de 1972 es la fecha en la que se produjo el fallo del jurado del ‘Concurso de Carteles de Feria de Linares’. Cumpliéndose 25 años de la cogida de ‘Manolete’, en la Plaza de toros de Linares, no es de extrañar que el cartel anunciador fuera el confeccionado por Pedro Díaz Delgado, que sería utilizado, en 1973, como programa de mano. El segundo premio realizado por M. Gutiérrez será el encargado de ilustrar el programa de mano de este año 1972. El tema elegido refleja muy bien el ánimo de fiesta que durante esos seis días impera en la ciudad minera. Dos palmeros vestidos con trajes típicos de feria levantan sus palmas al aire, al son de un cante flamenco que suena en abarrotadas casetas de feria. El cartel anunciador que decorará las paredes y escaparates de los establecimientos de nuestra ciudad en 1973 fue, el que un año antes se destinó a programa de mano, obra de M. Gutiérrez, segundo premio del año 1972. Destacamos que desde el Ayuntamiento se realizaban envíos de carteles a más de cien poblaciones españolas, e incluso muchos extranjeros, atraídos por la fama que aún tiene Linares por la muerte de Manolete,  remiten el importe en sellos para que se les envíen programas de feria y carteles taurinos. El programa de mano de este año es el que realizó Pedro Díaz Delgado, y que un año antes se utilizó como cartel anunciador de la feria de 1972. Sobre fondo amarillo representa una mujer ataviada con un gran sombrero cordobés que simboliza la plaza de toros de Linares con los árboles que la rodean. De la arena del coso vemos cómo aparece una evocación al diestro ‘Manolete’ y una leyenda representando el 25 aniversario de su fatídica cogida. Inaudito error, porque no es en 1973 cuando se cumplía dicho aniversario sino un año antes. Dos artistas linarenses se unirán para realizar el cartel anunciador de esta Feria de 1974: Pedro Díaz Delgado y José Luis Alvarado Rus. Su proyecto representa en primer lugar un brazo con una castañuelas al aire, símbolo de la fiesta flamenca y, por otro lado, la antigua y bella Fuente del Pisar. Por ultimo, el cartel no estaría completo sin el capote. Componentes estos que se unen para simbolizar la feria de Linares. Con respecto al programa de mano, que aquí vemos, tiene como tema la iluminación de las calles. Ya se puede salir por Linares a pasear y sentir el ambiente festivo. Cientos de bombillas de distintos colores alegran las noches de feria, estas mismas noches en las que, en plena crisis del petróleo, no se repara en el ahorro energético, lo que por otra parte  ayuda al esplendor de la fiesta. En el centenario de la concesión del título de ciudad, será José Luis Alvarado Rus quien se encargue de confeccionar el cartel y el programa de la Feria de Linares en 1975. Aunque se podría haber elegido un tema directamente relacionado con la celebración del centenario, se opta por representar, dentro de una bandera española, el tercio de varas de una corrida de toros del siglo XIX, donde el torero y un subalterno intentan alejar al toro que embiste a un asustado picador y su montura. Este mismo año se produce, también, el hermanamiento de Linares, de Andalucía, con el Linares chileno. Y aunque se planteó realizar un festejo taurino para celebrar el centenario tampoco se llegó a realizar. El de 1976 fue tal vez uno de los carteles que menos gustaron a la sociedad linarense. Desde el día que se presentó, el 18 de agosto de 1976, muchas fueron las críticas que recibió. En los bares de la ciudad fueron numerosas las voces que le buscaron el chiste fácil, considerando que era una crítica al girasol, o que lo que pretendía el Ayuntamiento era darles calor… . A nadie, o a casi nadie, le gustó el cartel, porque no llamaba la atención ni decía nada que pudiera relacionarse con nuestra ciudad. Varios días después, recogen los periódicos provinciales, aparecieron versiones realizadas con rotulador por parte de artistas espontáneos. Lo que en principio parecía un girasol fue visto como un redondel de una plaza de toros y allí clavaron un par de banderillas, una montera y un capote. Más abajo, queriendo dejar constancia de la vida minera, dibujaron una cabria y en homenaje a Andrés Segovia una guitarra. Utilizamos este pequeño apartado para rendir un homenaje a José Luis Alvarado Rus. Es tal vez uno de los pintores que menos reconocimiento han tenido en nuestra ciudad. Autodidacta que, al igual que su padre, compaginó su profesión de decorador de interiores y fachadas con la de pintor artístico. Este autónomo, alejado del pintor academicista, hace que su obra esté llena de valentía y audacia. Prueba de ello es el programa de 1977. Vemos como Alvarado no duda en humanizar el escudo de Linares, dotándolo de unas esbozadas piernas, que no son más que dos líneas de color negro, y dos brazos que sujetan unas castañuelas, otorgando una personalidad aplastante a su boceto; tampoco le falta a esta humanización, de un escudo tan particular como el de Linares, el socorrido sombrero cordobés que denota aires feriales. El predominio de los colores verde y blanco son una clara alusión a Andalucía y su presentida autonomía, más que palpable al ver ese ramo de claveles, que bien podría representar las provincias andaluzas. Por tercera vez Pedro Díaz Delgado -habrá una cuarta en el año 2000-, es nombrado ganador del Concurso de Carteles de la Feria de Linares. Su diseño representa una gran cabria que enlaza, a través de unos cables que parten de unos engranajes superiores, con un escudo de Linares. En su base aparecen las banderas de España y de Linares que, a través de una montera, conecta con un dibujo de la que sería, a partir de 1980, Comunidad Autónoma de Andalucía. La bandera de esta nueva comunidad es la encargada de bordear la costa de ese mapa en relieve. Entendemos que el autor pretende representar la proyección de nuestra Feria en toda Andalucía. Gran parte de razón tiene ya que los carteles y programas de feria eran mandados a multitud de lugares de la Península Ibérica. La joven de dieciocho años María Antonia Tevas Sarrión, estudiante de COU en un instituto de Linares, será la ganadora del Concurso de Carteles de Feria de Linares de 1979. Un año antes había sido galardonada con el segundo premio del mismo concurso y había manifestado sus ansias por estudiar Bellas Artes. En ambas obras denota cierto gusto por lo figurativo y lo abstracto; los colores anaranjados y rojos junto con los verdes y azules decoran todos sus proyectos. Como elementos representativos utiliza, en primer lugar, un sol implacable que se levanta tras una arquitectura, que no se identifica claramente con Linares, aunque entendemos que el toro y la guitarra nos devuelven a la representación de una feria como la de Linares. No fueron muchos los proyectos que se presentaron al Concurso de Carteles de Feria de Linares de 1980. De entre los dieciséis concursantes que exhibieron sus proyectos, en el Patio de Cristales del Ayuntamiento, destacamos el primer premio destinado a ser el cartel anunciador de la feria y cuyo autor es Santiago Tirado Franco con su ‘Testigo de tantas noches de Feria’. Es representado el típico banco del Paseo de Linarejos, donde los espacios destinados para la publicidad son utilizados para anunciar la Feria de San Agustín y la temporalidad de la misma. Destaca el estilo hiperrealista utilizado aunque el fondo tan sumamente negro, solo roto por estrellas de colores, recibió varias críticas. El segundo premio, destinado a ilustrar los programas de mano, fue para ‘Mercadillo de ilusiones’ de José Rodríguez Méndez, que representa a un amable vendedor y su puesto de ‘ilusiones’, alegorías de lo que propios y ajenos a Linares encuentran en su feria. Original es, también, la composición del toldo del puesto ambulante con las letras que forman, en perspectiva, el nombre de Linares. Una vez más se alterna el El tema ganador del Concurso de Carteles de la Feria de Linares en 1981 es el de los fuegos artificiales, y su título ‘Pirotecnia’. Joaquín Ortega ‘Horgat’, hijo de una de las más conocidas estirpes de fotógrafos giennenses ganará, por primera vez, este concurso de carteles, galardón que volverá a conquistar en 1994 y 1995. El cartel-programa de este año representa, mediante una rueda de fuegos artificiales, que ilumina en su parte alta la noche del 1 de septiembre, el día en el que cada año se despide, hasta el próximo, nuestra Feria. No deja, tampoco, de lado otros símbolos como la Plaza de Toros, elemento clave para la fiesta brava, la Parroquia de San Francisco y una cadena esquemática de calles modernas. Artísticamente hablando, el cartel es perfecto aunque recibió críticas por la excesiva oscuridad. El primer premio del Concurso de Carteles de Feria de Linares de este 1982 es el confeccionado por José Rodríguez Méndez. En él se muestra a una mujer con brazos extendidos que al bailar nos da la espalda. En los pliegues de su traje de gitana aparece el lema ‘Linares Feria de San Agustín’. El segundo premio, que sería el que ilustra los programas de mano, fue concedido a María Sol Navarro Bernal. La cabeza de un toro corniapretado y multicolor, en actitud desafiante, parece darnos la bienvenida a la ciudad de Linares, en la que encontramos la Ermita de Linarejos y la Plaza de Toros. El sol inclemente se representa por unas ondas amarillas, en señal de los calurosos días de Feria. Como nota anecdótica, este cartel sólo se entregaba en el Ayuntamiento a personas ‘mayores’ ya que en multitud de ocasiones eran utilizados para jugar por la chiquillería La falta de calidad de los bocetos presentados para el Concurso de Carteles de Feria de Linares, en 1983, hace que se declare desierto el primer premio y se conceda el segundo a María Sol Navarro Bernal, probable autora del programa de mano. Éste representa a un torero con capa y espada en mano y unos esbozados edificios monumentales linarenses sobre fondo negro. Como curiosidad, es la primera vez que aparece el Monumento-Fuente de la Constitución. Son duros los comentarios que se realizan por parte de la prensa al jurado del Concurso. Al no existir un primer premio se intentó reproducir el cartel de Serrano Cuesta de 1953, pero el alto coste de su impresión hizo que se desestimara. La segunda opción, encargada a Pedro Díaz Delgado, fue arreglar el programa de mano que la valenciana Imprenta-Litografía Ortega confeccionó para la feria de Linares en 1934 y utilizarlo ahora en 1983. El autor original de la litografía fue el también valenciano Ruano Llopis, de posible inspiración en la década de los años veinte. El Concurso de Carteles de la Feria de Linares contó este año con artistas ya conocidos como el giennense Joaquín Ortega ‘Horgat’, con su boceto titulado ‘Toro y Farolillos’ o Miguel César Torres con ‘Alegría’. No obstante, el ganador del concurso será Santiago Tirado Franco, con ‘Lluvia de colores’. Se embolsó 60.000 de las antiguas pesetas. En su obra reproduce el Parque de Santa Margarita, la Plaza de Toros y la antigua casa de Villanova, en donde podemos apreciar parte de la publicidad de 'Destilería Romar'. Este eje de encuentro en las tardes de feria es por todos conocido, ya que muchos aficionados lo recorren para acudir a la cita de la llamada feria taurina linarense. La negritud de la imagen, que recuerda a un negativo fotográfico, es roto por una lluvia que evoca serpentinas de colores. Este año tiene dos peculiaridades: en primer lugar, no se realiza Concurso de Carteles y, en segundo lugar, es el último año que coincide la imagen del cartel mural y programa de mano, que se retomará nuevamente en 1988. Mariano Lozano Mateo, director de la Universidad Popular, es el autor del cartel y programa. La temática de los mismos es la visión, desde un balcón, de la silueta de edificios populares de Linares en un bello atardecer; la presencia de un mantón de Manila, decorado con varios claveles, nos parece avisar de la inminente Feria. Este año se realiza el Concurso Infantil de Carteles, ganado por Nieves Torres Jiménez. En su boceto se ve un arlequín que, provisto de dos cohetes, arrastra elementos representativos -para la niña- de la diversión en feria. Dicho boceto figura impreso en el programa de mano de 1985. Al igual que en el año anterior, el cartel oficial de la Feria de San Agustín no es fruto de un concurso. Será Mariano López Mateo quien lo confeccione. El tema elegido es una vista de Linares desde el interior del Ayuntamiento, con una joven ataviada con el traje típico andaluz que ofrece una flor. Podría estar inspirado en el programa de 1960. Por su parte, el ilustrador del programa de 1986 será José Antonio Gómez Valera, ‘Goval’, que en un gran globo rojo refleja elementos tan tradicionales como la cabalgata de gigantes y cabezudos que recorre las calles de Linares, sirviendo de pistoletazo de salida a la Feria de San Agustín. Técnicamente, el programa de este año sufrió notorias innovaciones, tales como la de no utilizar como portada la reproducción del cartel mural y la reducción física de su tamaño para hacerlo más portable. El aniversario de los cuarenta años de la muerte de ‘Manolete’ es el tema central del cartel oficial de la feria de 1987. Con ello, el Ayuntamiento pretendía rendir homenaje al torero que fue cogido mortalmente en nuestra ciudad. Su autor fue el pintor Mariano López Mateo, quien con sus obras venía ilustrando las ferias desde dos años atrás. Dicho cartel representa el monumento al torero cordobés que realizó Amadeo Ruiz Olmos, destinado a ser colocado frente al parque de Santa Margarita, lugar que ocupa hoy, aunque finalmente sería colocado en la zona ajardinada tras la plaza de toros. El programa de Feria de ese año es obra de José Antonio Gómez Valera ‘Goval’, al igual que el del año anterior y el de 1988. Su diseño representa el lateral de la Estación de Madrid sobre un limpio cielo azul. En esta ocasión no se incluye el escudo, ni se especifican las fechas de principio y fin de la feria de San Agustín. Por tercera vez consecutiva es una obra de José Antonio Gómez Valera, ‘Goval’, la que representará la Feria de Linares. En 1988 y tras tres años sin convocar el Ayuntamiento de Linares el Concurso de Carteles de Feria, se retoma esta tradición en la que participaron 20 proyectos, de los que fueron seleccionados siete candidatos, siendo el elegido por el jurado el titulado ‘Una feria abierta a todos’ del mencionado ‘Goval’. En el cartel aparece una mujer tocada con claveles, rosa y amarillos, y grandes pendientes circulares verdes. Tapa su rostro con un abanico, en donde se representa la entrada al pórtico ferial. La intensa mirada de sus ojos marrones, bajo las marcadas y largas pestañas, nos anima a visitar la feria, recordando al cartel mural que se utilizó en 1951. A lo largo de la historia de los distintos programas de mano de la Feria de Linares tal vez este sea el que más quejas suscitó, no por el autor o la temática elegida, sino por ser el único que no fue gratuito. El coste para cualquier linarense que quisiera hacerse con él fue de 50 pesetas por ejemplar. La justificación del Ayuntamiento de Linares se basó en que año tras año muchos de los programas aparecían rotos y destrozados por los niños en las calles. El ganador del Concurso de Carteles de Feria de Linares en 1989 fue Ramón Martín Arroyo; su obra representa el Paseo de Linarejos, identificado por las farolas que encontramos a su entrada, abarrotado de personas que lo transitan. La técnica recuerda al ‘tebeo’ o al dibujo infantil que será retomado en carteles de años próximos, como ocurre en los de 1992 ó 2009. Los globos, en los que aparece el nombre de Linares, poseen la peculiaridad de tener los colores de la bandera de nuestra ciudad. En 1990 se cumple el décimo aniversario de la muerte de Natalia Castro, en Madrid. Los restos de la que fuera modelo de Julio Romero de Torres son trasladados a la ciudad de Linares ese mismo año. Varios fueron los homenajes que recibió la ‘gitana linarense’ por excelencia. Como era de esperar fue uno de los motivos elegidos por el jurado del Concurso de Carteles de Feria de Linares en 1990. El autor fue el pintor linarense Alfredo González, quien basándose en el cuadro de Julio Romero de Torres, utilizado en los billetes de 100 pesetas, incorpora elementos tan linarenses como la Ermita de Linarejos y fuegos artificiales en la parte central de la composición. Asimismo, incluye referencias al Concurso Nacional de Tarantas, con un cantaor y guitarrista, sin dejar escapar la imagen de ‘Manolete’ y el toro Islero. Como dato anecdótico podemos decir que el pintor obvia la presencia del escudo de Linares en su obra, como también el año en el que se celebra la Feria, siendo el cartel más ‘atemporal’ de todos los hasta ahora editados. Sobre la silueta del escudo de Linares, en tela de encaje, parece abrirse un acceso al imponente Paseo de Linarejos de 1991. En primer plano, la representación de la conocida postal de la papelería Gavilán, que nos evoca la imagen del Paseo en 1910, donde la farola ocupa el lugar central que desde 1982 acogerá al monumento a la Constitución. Ideado éste, en 1981, por el escultor Garrido Adame, y realizado en bronce, representa a una estilizada mujer con una paloma alzada en sus brazos. El diseñador del cartel, Mariano López Mateo, parece rendir un doble homenaje tanto al Paseo de Linarejos, que termina de remodelarse en 1981, como al monumento de la Constitución. Este mismo cartel se reutiliza para anunciar la Feria de 2008. Tal vez el premio del Concurso de Carteles de Feria de Linares en 1992 sorprendió más al joven ubetense aficionado a la pintura, Francisco Martínez Muela, que a los propios linarenses. Por aquel entonces el autor ejercía como profesor de inglés en el IES Cástulo de Linares. Su obra cae en los ya clásicos tópicos que se repiten, una y otra vez, en el Concurso, con la salvedad de que esta vez representa a la mujer, el baile, el toro y el sol de una forma distinta a la que normalmente estábamos acostumbrados. El toque fluido, esquemático y trazo veloz nos traslada a un dibujo primitivo, espontáneo e ingenuo, aderezado con colores muy brillantes, alejado de cualquier pintura de corte académico. Por último, destacamos la leyenda, pues parece que el autor no pudo eludir la influencia que recibíamos, en aquellos años, en los que Sevilla fue la sede de la ‘Expo 92’ y Barcelona la organizadora de la primera Olimpíada en suelo español. Tal vez por ello junto al escudo aparece llanamente ‘Linares 92’. El jurado calificador del Concurso de Carteles para la Feria de Linares de 1993, que contó con el asesoramiento del pintor local Juan José Jódar y del galerista Eduardo Palomares, consideró oportuno premiar la obra del pintor linarense Santiago Tirado Franco, quien se impuso sobre los veintiocho proyectos presentados, muchos de ellos defendidos por autores linarenses como Juan Antonio Llobregat, con su obra ‘La traca’, Julián Arévalo, con ‘A vista de pájaro’, Daniel Morales, con ‘Linares suena a Feria’ y N. Sánchez con ‘Guitarra’; tampoco faltaron otros artistas como Paloma Colomer y su ‘Feriagosto’ o el ganador del cartel de 1981, Joaquín Ortega ‘Horgat’, con ‘La Terna’. Centrándonos en el ganador, ‘Cuatro símbolos para una Feria’, vemos como de las cuatro cartelas que separa la obra, ocupa un lugar primordial la escultura de Andrés Segovia, ya que en este año se celebraba el centenario de su nacimiento. Otros elementos que le acompañan son la típica mujer bailando flamenco, un bravo toro, símbolo de la feria taurina y unos farolillos, elementos indispensables en las casetas feriales. Tendrían que pasar trece años para que nuevamente Joaquín Ortega, ‘Horgat’, volviera a ganar el Concurso de Carteles de la Feria de Linares, en 1981 y 1994. Se presentaron veinticuatro carteles pero de todos ellos el jurado decidió premiar la composición denominada ‘Al alimón’, dicho taurino con el que se define en toreo a dos personas con un único capote, asiendo cada uno de ellos un extremo. En este caso se intuye, en primer plano, dos figuras: un torero con su capote y una mujer con la bata de cola de su traje de gitana, que se presentan ante una ciudad de Linares representada por varios de sus edificios más emblemáticos: Ayuntamiento, La Ermita de Nuestra Señora de Linarejos, Estación de Madrid y el Hospital de los Marqueses. Por tercera vez, y siendo esta la segunda consecutiva (1981-1994-1995), Joaquín Ortega, ‘Horgat’, logra ganar el Concurso de Carteles de Feria de Linares de 1995. Con su proyecto ‘Ferias y Toro’, Horgat se alzó ganador ante los veinticuatro proyectos presentados, aunque sólo se expusieron once en el Patio de Cristales del Ayuntamiento. Respecto al programa-cartel destaca la figura, en primer plano, del toro, símbolo por antonomasia de la feria taurina, que en el caso de Linares es la más importante a nivel provincial. Apreciamos, también, el contraste con el segundo plano del cartel: el colorido de un mar de techos y tejados de los edificios y casetas rematados por la presencia de atracciones y una gran noria. De este cartel anunciador de la Feria se editaron 2.000 ejemplares que se enviaron por toda Andalucía. Tal vez este cartel sea uno de los últimos que podamos considerar como verdadera obra de arte, tanto por la técnica utilizada como por su temática. El ganador del Concurso de Carteles de la Feria de Linares de 1996 fue el conocido pintor linarense José Carlos Mateo Gámez, con este proyecto llamado ‘Flamencas sobre banco’, donde es representada la feria de día a través de una joven vestida con traje de gitana rojo, una copa de fino en su mano y sentada sobre un típico banco del Paseo de Linarejos con motivos taurinos; por el contrario, la feria de noche es representada por la joven de traje azul con lunares, que descansa recostada, al igual que una olvidada guitarra, sobre el mismo banco. El segundo premio del concurso de carteles de este año recayó sobre José Manuel Fernández Arillo. Puede que en el  año 1997,  el jurado del Concurso tuviera más difícil su elección para el cartel y programa de Feria de Linares. La celebración del ‘50 Aniversario de la muerte de Manolete’ trajo consigo la celebración de multitud de actos, exposiciones y concursos. De los veintiún proyectos presentados al Concurso de Carteles de la Feria de Linares en 1997 ninguno cumplió la calidad y las características buscadas por el jurado del concurso. Cierto es que se llegó a plantear el ‘remodelar’ alguno de los presentados, pero se optó por reproducir el de 1947, ‘Ciri’, del madrileño Juan Cuevas Martínez. Esta obra fue destacada con un premio especial, al declararse desierto el segundo puesto del Concurso del Cartel Anunciador de la Feria y Fiestas de San Agustín de 1946. El 2 de agosto se presentó dicho cartel, al que se le realizaron ciertas modificaciones, siendo la más destacada la incorporación del término ‘Real’ que fue incorporado este año a la Feria de Linares. El tema, como vemos, es una mujer de perfil con una hermosa mantilla blanca que observa a una pareja bailando sobre una guitarra, mientras se hace aire con un abanico de motivos taurinos. Con el título de ‘Evocación’, Antonio Jesús Jerez gana por primera vez el Concurso de Carteles de Feria de Linares del año 1998. Se trata de una composición que nos recuerda los carteles de la década de los cuarenta. Al igual que en aquellos carteles clásicos de la feria de Linares, ahora se nos representa a una mujer que baila con un traje de faralaes morado que se diluye en un fondo amarillo, y en el que la visión de unos monumentos distorsionados nos traslada a la ‘feria de las ferias’ de la provincia de Jaén. Para concluir vemos cómo el artista representa la bandera de nuestra ciudad utilizando unas guirnaldas o serpentinas de colores. Según la prensa, que recogió la elección del cartel de feria de este año 1999, como ganador del Concurso aparece un tal Diego, de quien se dice ‘tiene el privilegio de ser el cartel anunciador de San Agustín 99’, si bien días antes citan a Juan Pérez Hurtado, de Linares y vecino de la calle Navas de Tolosa, como ganador. La obra se titula ‘Ambiente Ferial’ y evoca un engalanado Paseo de Linarejos en el que, bajo sus luces y entre sus tupidos árboles, aparecen un grupo de mujeres con trajes regionales -motivo central de la obra- en dirección al ya próximo recinto ferial. En esta ocasión, la participación en el concurso contó con la exposición de diecisiete obras en el Patio de Cristales del Ayuntamiento. La fiesta, representada con la mujer vestida de gitana y el arco ferial, junto con otros elementos identificativos de la ciudad como la nueva plaza del Ayuntamiento, la Casa de la Munición y una mención especial a los museos linarenses como el Arqueológico de Cástulo o el de Andrés Segovia son las imágenes que, el pintor autodidacta, Pedro Díaz Delgado, diseñador profesional para la fábrica de envases Carnau y encargado de rehacer el logotipo de la marca Carbonell, utilizó para ganar el certamen de Carteles de Feria de Linares en este año 2000. En otras tres ocasiones más se alzaría con tan apreciado galardón: en el vigésimo aniversario de la muerte de Manolete fue suyo el cartel de 1967; otro que tuvo como motivo la Fuente del Pisar (1974) y un tercero sobre el mapa andaluz (1978). Como nota adicional, apuntar que este mismo año 2000 realizó además el cartel de la Asociación de Gloria de Nuestra Señora del Rocío. Un estudiante de cuarto de Bellas Artes en la Universidad de Salamanca será el ganador del Concurso de Carteles de Feria de Linares en 2001. José Carlos Buendía Pérez, de Linares, se embolsó 250.000 de las antiguas pesetas con un diseño rompedor al utilizar las novedades técnicas, por ordenador, que marcarán las sucesivas convocatorias del concurso de carteles. Se dejan atrás los tradicionales óleos que eran litografiados para su impresión. Estas nuevas técnicas, sin embargo, no dejan de lado los iconos folklóricos clásicos, como vemos en el traje de faralaes que domina el cartel, aunque en esta ocasión se dejan de lado otros elementos representativos de nuestra ciudad. La exposición del Concurso de Carteles de Feria de Linares 2002 se celebró por última vez, parece ser, en el Patio de Cristales de la Casa Consistorial, hoy en remodelación. Como destacó la prensa del momento, el ganador Antonio Jesús Jerez se impuso a sus treinta y cuatro competidores con una obra que utiliza una ‘técnica de expresión gráfico-plástica expresada por ordenador’. Con el título ‘Noche y día’, vemos como Jerez intenta plasmar los aspectos de la ciudad y de la Feria de San Agustín durante las 24 horas de cada uno de los días de fiesta. Utiliza, para ello, la típica farola del Paseo de Linarejos, realizadas en 1881 en la fundición San Antonio de Sevilla, como elemento separador de la feria de día y la de noche. A pesar de que ese año la feria no coincidió, se representa una luna en cuarto creciente, que actúa de cuernos de un improvisado toro que salta sobre edificios representativos de Linares.
Será el cartel de Feria de 1959 el que vuelva a representar la feria de 2003. Podría pensarse que es un homenaje que se le rinde al ilustre pintor linarense Paco Baños, pero es la escasa calidad del Concurso de Carteles de Feria de Linares lo que obliga al jurado a declararlo desierto. Como citamos al hablar del cartel de 1959, representa la imagen de un torero, identificado por sus rasgos con 'Manolete', que cogió los ‘trastos de matar’ por última vez en el coso de Linares en 1947. Se añade el término Real que acompaña a la feria de Linares desde 1997. La tirada de programas de feria fue de 2.500 ejemplares. Con el título de ‘Nuestros Contraluces’, Juan López Jiménez es el triunfador del Concurso de Carteles de Feria de Linares de 2004. A diferencia del año anterior, el jurado destacó el alto nivel de los más de veinte proyectos presentados. Destacamos del programa-cartel ganador las siluetas negras, sobre un tono azul que se degrada; elementos estos con los que López parece simbolizar la vida nocturna de la feria, con una gran noria, y otros elementos propios del pasado minero de la ciudad: la Cabria y el Monumento al Minero. El marco para la composición emula a los antiguos bancos del Paseo de Linarejos, donde se colocaba la publicidad de las casas comerciales del potente Linares de años atrás. La muestra del concurso se expondrá, en esta ocasión, en la Galería de Arte 'Eduma'. La obra del diseñador argentino, aunque residente en Granada, Ernesto Merino Kammerer, fue la elegida entre las más de veinte obras presentadas al Concurso de Carteles de Feria de Linares 2005. El morado y el dorado son las tonalidades que el diseñador hace predominar, recurriendo a la típica imagen de una mujer con traje de gitana y gran bata de cola, que recuerda mucho al cartel de la feria de 1998. Se echa en falta la presencia de algún elemento que otorgue identidad linarense al proyecto elegido, ya que la ciudad sólo es representada por la presencia del escudo y el lema que aparece en la parte superior. Será la Casa de la Cultura el recinto que esta vez albergue la exposición de los Carteles de Feria de 2006. El de este año representa una composición donde predominan los colores ocres y negros. La representación de un Paseo de Linarejos oscuro, y tal vez triste y vacío, es iluminada por la figura de los arcos de luz de la decoración del recinto ferial. De los veinticuatro proyectos que se presentaron el jurado seleccionó éste de la chestana Chelo Ferrando. Destacamos que, como en la Feria de 2005, se alargan los días de celebración, en esta ocasión, del 26 de agosto al 2 de septiembre. De tierras vascas nos llegó el ganador que obtuvo el triunfo sobre el resto de las treinta y nueve obras presentadas al Concurso de Carteles de Feria de Linares 2007. Todas ellas fueron expuestas, por primera vez, en las instalaciones del Centro de Información Juvenil del 'Lugarillo'. El ya ganador de otros concursos de carteles en el País Vasco, Carlos Ruiz Castellano, nacido en Durango aunque vecino de Martos, capta de forma figurativa y con reminiscencias infantiles, elementos típicos de la Feria como los fuegos artificiales, las casetas, la gran noria central o la típica guitarra española, para fusionarlos con elementos del patrimonio minero, como la cabria, la chimenea o el tranvía. Parece ser que se cambiaron las tonalidades de la obra a la hora de la impresión, o eso se aprecia en la prensa de 2007. De los colores utilizados, destacamos el contraste entre los amarillos y naranjas con el verde y morado. La baja participación, con trece proyectos presentados, junto a la falta de ideas innovadoras, hace que el jurado del Concurso de Carteles de Feria de Linares de 2008 declare dicho galardón desierto. Cierto es que entre los concursantes no faltaron las típicas alusiones al coso taurino, su patrimonio minero o alusiones a las sevillanas e incluso al Paseo de Linarejos. Finalmente, será esta última imagen esta última la que se rescate, del ya mencionado cartel de 1991, que se conserva en el archivo de la comisión de festejos de Linares. Además del cambio en el año, podemos apreciar en su margen inferior izquierdo la presencia de una leyenda que advierte de la reproducción del cartel citado y de un pastiche añadido: la palabra Real que no aparece en el original de Mariano López Mateo. En los inicios de la actual crisis, el Concurso de Carteles de Feria de Linares de 2009 vió favorable destacar ese año el supuesto aire optimista que transmitía la obra de Antonio Jesús Jerez, ganador en otras dos ocasiones: 2002 y 1998. La imagen infantil del cartel, con ricos tonos rojizos y amarillos, se exhibe en elementos conocidos como ‘carricoches’, o atracciones típicas del recinto ferial, encarnados por un alegre torero a lomos de un infantil morlaco (motivo que nos recuerda al cartel oficial de 1963) junto a una pareja vestida de gitana ella y de campero él y un payaso al fondo sujetando unos globos. Este último elemento nos recuerda, también, los cándidos carteles de la década de los 80 del pasado siglo, donde el ‘globo’ fue un icono muy utilizado. Para concluir, vemos como aparece una referencia fundamental a la Fuente del Pisar, como acceso al nuevo recinto ferial que se inauguró ese mismo año. El Concurso de Carteles de Feria de Linares 2010 se caracterizó por el aumento de la dotación económica del mismo, ya que se pasó de 1.800 euros a 2.000, así como por la polémica ante las evidentes similitudes del programa-cartel ganador, con el anunciador de la Feria del Caballo de Jerez de 2009. Su diseño, obra de los granadinos José Miguel Madrid Delgado y María José Moreno García, muestra, nuevamente, elementos típicos: una mujer con traje de gitana sobre un gran círculo ocre que representa la Plaza de Toros. Como vemos, abundan los rojos y verdes intensos junto con el blanco que, en ocasiones, parece colarse, sin querer, en la composición, como ocurre en el reborde del pecho del traje. Será el ubetense Francisco Leiva Muro quien se imponga en el Concurso de Carteles de Feria de Linares 2011, de entre los cuarenta y seis proyectos presentados, con su trabajo titulado ‘Feria Tradición y Cultura’ el que represente la feria linarense. La obra de Leiva se caracteriza por un fondo negro, tal vez alegoría de las noches de fiesta, sobre el cual representa los ya más que típicos elementos feriales: el traje de faralaes en tonos rojizos, el monumento al Minero -que aparece en dos ocasiones más: el programa de feria de 2004 y el de 1968- y arquitecturas emblemáticas como la Plaza de Toros y el Hospital de los Marqueses, con unos tonos muy eléctricos que resaltan sobre la negrura del fondo. El cartel escogido en el Concurso del año 2012, de entre los treinta y tres presentados, fue el titulado ‘Nuestra bandera en feria’ realizado por Juan Esteban Díaz y Antonio del Arco. Destaca el uso de un llamativo colorido que recoge las tonalidades de nuestra bandera: amarillo, verde, blanco, rojo y por último el azul, que incluso aparecen reflejados en el detalle de las cuerdas de la guitarra, elemento este último, que conmemora el veinticinco aniversario de la muerte del guitarrista Andrés Segovia. Utiliza otros elementos representativos de Linares, como las referencias al patrimonio minero, con sus cabrias y chimeneas, o los olivos, el pórtico del Ferial y, por primera vez, El Pósito, el nuevo espacio museístico inaugurado el 11 de marzo de 2011. De los carteles expuestos en la Sala de Exposiciones del 'Lugarillo' para el concurso de Carteles de Feria de Linares de 2013, fue declarado como vencedor el proyecto presentado por Eduardo Ortíz y Chelo Ferrando, quién participó en solitario en anteriores ediciones de este concurso, ganando el del año 2006. El propósito de los autores es mostrar el ‘movimiento’, tal vez producto de las dos mujeres vestidas de gitana y sin rostro, que posan en una actitud de baile. En la parte inferior aparecen referencias a monumentos típicos de Linares, ya representados en ediciones pasadas. Con respecto al tintado y la tipografía, cabe destacar la utilización de colores cálidos, rosados y fucsias en su mayoría. El mostrar la Corona Real Española como parte integrante del lema del cartel y, por primera vez, el escudo de Linares, reconocido por la Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía, son elementos bastante innovadores y pioneros ya que no habían aparecido antes en ningún cartel o programa de mano.